Para la Navidad
Isaías 9, 1-3. 5-6

1  El pueblo que andaba en tinieblas
2  vio una luz grande.
  Los que vivían en tierra de sombras,
  una luz brilló sobre ellos.
  Acrecentaste el regocijo,
  hiciste grande la alegría.
  Alegría por tu presencia,
  cual la alegría en la siega,
  como se regocijan repartiendo botín.
3  Porque el yugo opresor
  el bastón de su hombro
  has roto, como el día de Madián.
5  Porque una criatura nos ha nacido,
  un hijo se nos ha dado.
  Estará el señorío sobre su hombro,
  y se llamará su nombre
  «Maravilla de Consejero»,
  «Dios Fuerte», «Siempre Padre»,
  «Príncipe de Paz».
6  Grande es su señorío
  y la paz no tendrá fin
  sobre el trono de David
  y sobre su reino,
  para restaurarlo y consolidarlo
  por la equidad y la justicia,
  desde ahora y hasta siempre,
  el celo del Señor de los ejércitos lo realizará.